Especial: Descubriendo Hong Kong
 Pues si, allí estuve, en el mercado para Geeks, oficialmente llamado Apliu Street Market. Este sí que es, realmente, un mercado tecnológico. Durante más de 200 metros de calle se asientan decenas de puestos abarrotados de tecnología. Tras ellos, tiendas, más y más tiendas. Obviamente, si examináis la ausencia de símbolos de exclamación en este post, podréis comprobar que, aquello, no era para tanto. La telefonía móvil acapara el 90 por ciento del mercadillo, es el aparato de moda, no cabe duda y, es el terminal de Apple, el "alguna que otra vez mencionado" Iphone, el producto estrella. Es curioso cómo, en un mercado en el que los asiáticos son tan potentes, sean los americanos los que expriman los bolsillos chinos. Labor de marketing, supongo. A parte del aparatito del Sr. Jobs, y que conste que lo considero un "bonito" teléfono, pude recrear mi vista y mis deditos en el nuevo de Samsung, el F488, al que dedicaré un próximo post como muestra de mi estado actual de embargo hacia el susodicho. Por lo demás, y por curiosear algo más en este campo, fakes. Divertidas réplicas de los teléfonos mas idolatrados, destrozadas por nombres un tanto extraños... hlc, sawsung... cuanto menos curioso, sobre todo al observar que, la mayoría, eran simples reproductores de música e imágenes. Dejando a un lado los celulares, los restantes valientes puestos ofrecían productos surtidos como cables de video y audio, metros y metros de cegadores leds, pequeñas pantallas lcd (hoy luce una de ellas gloriosa junto a mi)... En definitiva, nada que me hiciese palidecer de entusiasmo. Y pienso que, quizá, sea yo el que, al analizar desde este blog tantos y tantos productos sorprendentes, haya marcado un hándicap muy alto al entusiasmo tecnológico. Como conclusión geek, y a no ser que quieras hacer del trato con mayoristas asiáticos tu camino laboral, Hong Kong no es el paraíso. Ebay está mucho más cerca. Ahora bien, debes ir. Nunca creí que pudiera existir una ciudad tan espectacular como ésta, incluso, a pesar de ese olor tan característico que aún perfuma el skyline de mi memoria.

Viendo el modo de obrar de Apple, no nos extrañaría nada que éste sea el genuino y original. Por 43 euros al cambio, pon un iphone en tu vida.  Ayer, viernes, me fui pronto a la cama. Estaba deseando llegar al hotel para echar a dormir mi desgana. En Mong Kok por fin pude ver con claridad cual era el problema. No necesito móviles, ni portátiles, ni reproductores mp3, ni cámaras de fotos... y eso era todo lo que estaba viendo días atras. En esos productos si que hay alguna diferencia de precio con respecto a Europa, pero nada del otro mundo. La ventaja la sacas si regateas, y yo ni me molesté en hacerlo. Aún así, en varias tiendas conocidas de Internet, puedes conseguir lo que buscas casi al mismo precio. Aquí, en Hong Kong, regatear es un deber, forma parte de la venta. El precio fijado está muy por encima del final y, si dan con alguien inexperto, pues dinero que les cae del cielo. La actividad comercial de la isla es algo desbordante. La mayoría de las tiendas abren de 10 de la mañana a 12 de la noche, ya sabemos de la fama de los orientales. No hay negocio sin cliente. La densidad de población de vendedores por metro cuadrado da miedo. Te miman con una pasión de enamorado mientras bailan sus productos por tus ojos. Son, realmente, depredadores que acechan a su presa para, una vez cazada, marearles y venderles cuanto puedan. Aceptan tus tarjetas sin compasión, ni si quiera piden que te identifiques. Pero todo, con una exquisitez sublime, una corrección impecable. Son profesionales.
Hoy, necesitado que estaba de aire limpio (aquí la humedad que alcanza el 95% da una sensación de peso en la atmósfera agobiante) me fui a explorar zona verde. Así que os dejo con una fotos de estos 2 días atrás, hay de todo, ciudad y monte. Mañana, por cierto, visito un nuevo mercado donde, y ya no se qué deciros, podré encontrar gadgets que se ajustan a mi perfil de consumidor. Le llaman el mercado para Geeks, a ver qué os cuento...

Impresionantes las vistas de Hong Kong y Kowloon desde Victoria´s Peak. Hay un centro comercial (no sé cuantos cientos puede haber en Hong Kong) con restaurantes y cafeterías con miradores donde, en lo que menos te fijas, es en el plato.
 Si hay algo que tenga Hong Kong son mercados. Hoy Jueves, y para hacer tiempo hasta que instalasen el mercado tecnológico de Kowlooon a las 4 de la tarde, me dirigí al Ladies Market. Atravesar cientos de puestos repletos de gente, ropa, juguetes, productos de imitación (también le llaman Fake Market), mezclados con el olor ya característico de los múltiples restaurantes de comida rápida de Hong Kong, es una experiencia impresionante. Después, tal y como había planeado, fui en busca del deseado mercado tecnológico, llamado Temple Street, donde, según me había informado, encontraría todo tipo de gadgets y juguetes informáticos. Allí no había nada. La decepción duró el tiempo de interrogar amenazante a un simpático vendedor que, gustosamente y con un inglés de lo más modesto, me canturreó la palabra mágica: Mong Kok. Así pues, debido al horario y distancia del lugar, decidí dejarlo para mañana. El resto del día no deja de ser un gesto continuo de asombro e incredulidad de tener la suerte de perderme en la velocidad de esta ciudad. Aquí, ya es Viernes...

En Hong Kong no hay locales comerciales disponibles. Las inmobiliarias matan por ellos.  Aquí os traigo el primer post. Ante todo, espero me perdonéis el retraso pero ayer, nada más llegar a Hong Kong, me encontré con unos signos escritos por toda la ciudad que anunciaban la inminente llegada de un tifón. Evidentemente, esto hizo replantearme el itinerario de mi primer día... y lo cansado que estaba después de 24 horas exactas dentro de aeropuertos y aviones. Así que hoy, oficialmente, fue el primer día. Aún no he tenido la oportunidad de fundirme en un abrazo eterno con la tecnología, espero que llegue mañana con mi visita a la zona de Kowloon, donde hay un mercado tecnológico en el cual, según he podido informarme, puedes regatear con tus vendedores el precio de la mercancía. Tengo que ser duro e inflexible, estoy mentalizado. Así pues, hoy me dediqué a conocer el Centro y el Este de la ciudad y a sacar fotos de este inmenso parque de atracciones que es Hong Kong. Pude visitar también el Computer Centre, en Wan Chai, una galería comercial de decenas de tiendas tecnológicas cuyos precios no varían mucho de los europeos. Quizá un poco mas bajos. Un leve anticipo de lo que, espero, pueda ser mañana. Os dejo con estas imágenes:

El Computer Centre; ordenadores, móviles, cámaras... de todo pero dentro de lo común. Pues sí. Nos vamos a Hong Kong, la cuna de la Tecnología. Bueno, en esta ocasión será sólo el que suscribe el que, en una ardua y pesada tarea, tenga que cargar con la "responsabilidad" de pasárselo como un enano. A través de este segundo Especial que elaboramos en Geekool iremos desgranando, mediante un reportaje fotográfico, cada una de las esquinas, personas, escaparates, rascacielos, luminosos... con los que la boca, de aquí el dichoso aventurero, vaya desencajándose. Así que, desde este próximo Martes, no dejéis de visitarnos para descubrir Hong Kong desde el punto de vista más Geek.
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