
Aunque ya existen las claves WEP, WPA y todo eso, la posibilidad de que tu vecino te robe tu conexión a Internet siempre existe. Ahora, gracias a unos investigadores de la Universidad de Tokio, podemos aislar nuestra casa para que la señal Wifi no se extienda por todo el edificio dándole una manita de pintura a nuestras paredes.
No ha sido fácil encontrar una solución. Para conseguirlo optaron por añadir óxido de hierro y aluminio a la pintura y de esta forma bloquear hasta 4 veces más que las tecnologías que existen en la actualidad. Lo mejor es el precio que por unos 12 euros te podrás llevar un kilo de pintura a casa (espero que con portes incluidos).



Comparte esta noticia por e-mail o en tu red social favorita

















