
Si hay algo que tenga Hong Kong son mercados. Hoy Jueves, y para hacer tiempo hasta que instalasen el mercado tecnológico de Kowlooon a las 4 de la tarde, me dirigí al Ladies Market. Atravesar cientos de puestos repletos de gente, ropa, juguetes, productos de imitación (también le llaman Fake Market), mezclados con el olor ya característico de los múltiples restaurantes de comida rápida de Hong Kong, es una experiencia impresionante. Después, tal y como había planeado, fui en busca del deseado mercado tecnológico, llamado Temple Street, donde, según me había informado, encontraría todo tipo de gadgets y juguetes informáticos. Allí no había nada. La decepción duró el tiempo de interrogar amenazante a un simpático vendedor que, gustosamente y con un inglés de lo más modesto, me canturreó la palabra mágica: Mong Kok. Así pues, debido al horario y distancia del lugar, decidí dejarlo para mañana. El resto del día no deja de ser un gesto continuo de asombro e incredulidad de tener la suerte de perderme en la velocidad de esta ciudad. Aquí, ya es Viernes...

En Hong Kong no hay locales comerciales disponibles. Las inmobiliarias matan por ellos.

En aquella ventana de la persiana bajada vive el sobrino segundo de Bruce Lee... la ves ¿no?

Por lo que llevo visto, en Hong Kong no sólo no se comen a los gatos, si no que los tratan y viven como reyes... Un mito que se desmonta. Este no se vendía por cierto...

...y al final me quedé con hambre...

Union Square Phase 7, el edificio que para 2010 será el más alto de Hong Kong. En la foto no puede apreciarse pero, el hueco que queda a media altura, está andamiado... con bambú.

Una lata de Pepsi... eso no es todo. Fijaos en la anilla, hacía algunas decenas de años que no las veía.



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* Por cortar el rollo, si miraís en PETA.org, lo que hacen con gatos y perros los chinos son ropa que se vende en tiendas europeas.