
Parece sacado de cuento, pero es la cruda realidad. Los herederos legales de los Hermanos Grimm, autores de algunos de los cuentos más famosos que ilustraron nuestra infancia (obras como Blancanieves, La Cenicienta, Pinocho...) han saltado recientemente a la palestra mediática al reclamar los derechos de explotación del actual sistema GPS.
El quiz de todo esto viene a razón de uno de los detalles más significativos que adornan el cuento de Hansel y Gretel, en el que Hansel, alertado por haber oído el plan de su perversa madastra de abandonarlos en el bosque, decide dejar un rastro de migas de pan para encontrar el camino de vuelta a casa. Según los herederos, esto viene a ser el principio básico del funcionamiento del famoso e imprescindible sistema de posicionamiento global (GPS) y, si todo esto llega a buen puerto, toda la infraestructura actual pasaría a formar parte de los demandantes, es decir 27 satétiles que conforman la cobertura e incluso, han llegado a amenazar, el pago de un canon por dispositivo receptor que cada usuario posea (se habla incluso de 7 euros para los modelos tipo Tomtom y 5 por teléfono móvil).
Según comenta el bufete de abogados que lleva el caso, una de las posibles modificaciones que el servicio podría sufrir sería la posible inclusión de anuncios que reportaran mayores beneficios al servicio, a lo que la asociación de usuarios de GPS (GyPSys) se opone rotundamente por el riesgo de que estos spots pudieran coincidir en algún desvío o cruce de carreteras.
Esta forma parte de una serie de demandas que han lanzado contra la industria tecnológica ya que, de otra de su grandes obras infantiles como Blancanieves, Apple podría asumir responsabilidades por la famosa manzana y Twitter por el dulce pajarillo que acompaña con su piar a la protagonista de este cuento.



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