La verdad es que últimamente Sony me estaba empezando a aburrir con su publicidad demasiado transguesora que no hacía si no repetirse hasta perder el efecto que perseguía, sorprender. Había caído en una dinámica de "esta vez si que os vaís a caer de espaldas", más o menos como una campaña de la DGT de Verano, hasta el punto de perder el sentido de la orientación sobre su producto. Pero hoy me he reconciliado con la compañía nipona, si bien no deja de lado esa línea que os comento, esta vez el mensaje mantiene su coherencia. Os muestro por qué:



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